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Citla es un perro criollo, el cual desde pequeño se adaptó a las condiciones climáticas del Pico de Orizaba, donde a lo largo de los años se ha caracterizado por salvaguardar, proteger y en su caso localizar a algunos alpinistas que se han extraviado al tratar de escalar hasta la cima, así como identificar cuando un alpinista sufre de mal de montaña y no los deja solos durante su estancia, en una de sus visitas inesperadas al veterinario
-por ataque del perro de un montañista-, se descubrió que su corazón es más grande del tamaño normal, su pelaje aumento para aclimatarse a temperaturas de -20°C y las almohadillas de sus patitas son más acolchonadas a las de cualquier perro.
Nadie sabe realmente la edad que tiene pero se le calcula que tiene alrededor de 10 años viviendo en la montaña del Pico de Orizaba. Su nombre proviene del nombre nahuatl de la montaña, "Citlaltepetl". Los más cercanos a él cuentan que había un albañil que laboraba en la construcción del Gran Telescopio Milimetrico Alfonso Serrano, que se encuentra a un costado del Pico de Orizaba, lo llevo a la montaña para que le hiciera compañía y así fue como de ir y venir por la montaña, un día el
albañil terminado su trabajo, ya no regreso y Citla continúo acompañando a las personas en su ascenso y descenso, hasta instalarse en los refugios de la montaña.

¿Por qué Citla es tan admirable y reconocido a nivel nacional e internacional?
Bueno, por el simple hecho de que es el único perro del continente americano, que vive de manera solitaria en el Volcán más alto de México, en el cual habita a 4 mil metros sobre el nivel del mar haciéndolo conocedor perfecto de las 3 rutas de la montaña como ningún otro guía y acompañando a los viajeros desde los 4 mil metros hasta la cima de la montaña a 5 mil 630 metros de altura en cualquier condición que se encuentre la misma.

Esto es amor por la montaña!
Claro, por ser un perro bastante accesible con la gente, cero agresivo y 100% noble muchas personas han intentado llevárselo, pero él jamás deja que lo suban a un carro o que lo alejen de su encantador hogar. Todo aquel que ha visitado la montaña seguro lo conoce y tendrá una buena experiencia con este gran perro, con el cual se tiene siempre la costumbre de que si van al Pico de Orizaba le lleven algo de comer. Citla como cualquier otro buen
montañista, no come nada de croquetas, tortillas o desperdicios: él se alimenta de embutidos como salchichas, también atún y pollo. Pero claro por ser un cazador también se alimenta de conejos que habitan en las faldas de la montaña.

Una de las tantas anécdotas de héroe que se le acreditan.
Hace 4 años una familia intento ascender a la cumbre de la montaña, al quedarse de ver en el refugio Fausto Gonzalez a 4mil 650 metros de altura por la cara sur, todos se encontraron ya al anochecer y así, emprendieron su ascenso, pero con lo que ellos no contaban era con la venida de una fuerte tormenta de nieve que alcanzo los 20cm de altura cubriendo totalmente los caminos. Se hicieron cerca de las 2 de la madrugada y los integrantes, -entre ellos niños- comenzó a causarles hipotermia y cada vez se encontraban más cansados. Cuando de repente escucharon ladridos de un perro y creyeron que era algún montañista. Así que intentaron caminar hacia dónde provenía el sonido. Cuando encontraron al perro, se dieron cuenta de que intentaba que lo
siguieran, así que se adelantaba, se detenía y comenzaba a ladrar encaminándolos por el buen camino, hasta llegar al refugio.
La familia se encontraba tan agradecida con el perro que esperaban poder encontrar al dueño del perro para contarle la gran hazaña y agradecerle, pero esto nunca sucedió. Ellos no sabían que su salvador era el Ángel Guardián de la Montaña.

Citla, continúa guiando a los montañistas por las 3 rutas de la cara sur del Pico de Orizaba, si lo ven, denle algo de comer y permitan que los encamine por el buen camino. Seguro ustedes al igual que muchos más tendrán una excelente historia para contar sobre él.
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